Hay veces, que no es que no entendamos, sino que no queremos entender. Nos maquinamos tanto en nuestras pequeñas pero tan pensantes cabecitas que creemos que no hay solución para algo o no encontramos justificación para tal acción ajena o propia, o muchas otras circunstancias. Creemos. Pero muy en el fondo no queremos ver. Creemos por no mirar bien. Y escuchar. Creemos que (en el caso de mi amiga) tal chico nos quiere para algo serio, o eso pensamos y queremos pensar. Pero bien el fondo sabemos que, por cuestión de lógica:
a. no se puede querer a alguien que sólo viste tres veces;
b. esta persona no va a querer algo serio por mucho que le gustemos;
y c. lamentablemente, cualquier otra situación contradictoria a lo que digo es de película (aún así cuentenme si conocen de alguna jaja).
Volviendo, no digo que no pueda pasar, pero tendríamos que dejar de asumir cosas. Asumir que un chico que conocimos se va a enamorar de nosotras, que porque nos dijo que estábamos lindas le encantamos y en fin, maquinarnos a tal extremo no vale la pena porque nos llena de incertidumbres y dudas que no necesitamos. Asumir que por un simple gesto de que, quizá el pibe en cuestión este interesado en algo más allá que una fija, nos hace mal. No digo que esté mal, hagánlo. Pero por su salud mental, no.
Mi consejo a mi amiga, es que intente que todo lo que él le diga le sea indiferente. Que vaya tranquila viendo como van las cosas porque, reitero, quizá ahora sólo sea la fija, o una de vez en cuando y terminen vistiendo el vestido blanco. O quizá no eso pero si que se dé algo más serio, pero no sirve maquinarse ni creerse los chamuyos idiotas o las filosofías baratas. Digamos que se nota cuando alguien está interesado ¿no?
p.d. aún así, vos pibe de buena fe, me volviste loca ayer.


