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jueves, enero 16

"(Des)Vísteme despacio, que estoy apurada"

Tiempo. Una palabra, dos definiciones. 
Hace mucho calor. Siento como si el setenta porciento de mi cuerpo hirviera dentro mío. Y para agregar a esta incomodidad tremendamente molesta, estoy increíblemente congestionada. Acabo de volver de unas grandes y merecidas (todo el mundo cree merecerlas) vacaciones de 11 días con personas que me conocen hace mucho tiempo. Tiempo no de clima, sino de años, días, horas, minutos y segundos. Porqué no, micro segundos. Momentos. Me encontré varias veces mirando las olas ir y venir, sin importarme si el sol me daba bien o si comenzase a sentir el frío de la arena que descansa al caer la tarde y se refresca con los vientos (creo) del sur. Si bien Venecia está por hundirse, quiero creer (firmemente) que el medio ambiente (aunque un profesor me dijo que está mal dicho con el "medio", que es una forma yankee de llamarlo) o ambiente se autoayuda a sí mismo a seguir sobreviviendo, aún cuán mal lo tratemos. Lo que me lleva a pensar en sí los humanos somos capaces de eso. Me refiero a si el hombre como especie es capaz de ser la "persona", la "casa", el "refugio" de otro, a pesar de los años y climas tormentosos (o demasiados soleados porque Nicholas Sparks nos  ha demostrado que de una buena tormenta y un par de cartas pérdidas salen buenos besos, muy buenos de verdad).
Clima. El verano, estación trillada de películas como Grease o Dirty Dancing, que nos recuerda que por más que los veranos no duran mucho en años, si lo hacen en nuestras cabezas y quiérase o no, corazones. Nadie olvida un amor de verano, por más que sólo sea eso. También existen esos amores bajo cielos despejados y con mucha arena en la ropa, que duran, duran y siguen durando. Ahora, también existen los inviernos. Caerte en la nieve y que alguien venga a darte una mano para levantarte, con sonrisas enormes y mejillas sonrojadas. Chocolates calientes o mousse de chocolate bien dulce, que robando a cucharadas suele ser más rico. Como olvidar las mariposas primaverales de un amor entre flores nacientes y pájaros cantantes (que te despiertan a las seis am y querés revoléarles algo, no todo es color de rosas). Donde las chicas comienzan a usar polleras que dejan desnudas las rodillas, y las pantorrillas se comienzan a sonrojar del sol que las sandalias permiten pasar y marcar la piel desprotegida. Donde los chicos no tienen que sumar tanta voluntad para ir a buscarlas a la puerta de la casa (porque para ir a jugar al fútbol ni el frío los detiene, más cuando ahora pueden hacerlo desde sus propios sillones). Ahora, ¿por qué no otoño? Yo creí conocer al amor de mi vida en un  otoño, tenía 17 años recién cumplidos cuando lo conocí. Hoy lo cuento riéndome, feliz de haberlo conocido y de haber compartido con él tanto de mí. Me hizo dar cuenta que no estaba tan mal expresarme como lo hago (siempre que me inspiren, ¿no?), sin tener vergüenza. De eso, estoy totalmente agradecida, porque hoy me acepto mucho más, entendiendo que merezco ser amada por exactamente como soy: errores y aciertos. Y ser cursi, por supuesto. Viene con el combo.
Años. Cuando era chica, más chica que ahora, quería ser parte del grupo de los 27, de los "live fast, die young". Tenía la idea tonta de que cuando uno muere se queda congelado en ese cuerpo, por lo que mi razonamiento lógico era que quería ser, aparentemente a mis diez u doce años, una sensual chica de veinticinco o treinta años, pero muerta. Supongo que porque creo en la reencarnación.  Ahora no creo en esa frase, ni mucho menos en esa idea tonta del congelamiento físico. Ahora muero por morir (valga la redundancia) lo más arrugada posible, con ciento y pico de años, rodeada de biznietos. El año pasado cumplí mis veinte años, y alguien que una vez fue una persona muy influyente en mi persona me dijo "La segunda década es la mejor etapa de tu vida, al principio no lo vas a notar, y de hecho, no lo vas a entender hasta que llegues a la cuarta." Algo me dice que lo dijo porque esa persona está llegando a la cuarta década y le está agarrando la melancolía de los años vividos (o no). Mi 2013 pasó sin exabruptos (mentira, hace tres años que mis fines de año vienen cayendo cual hiroshimas o nagazakis), o quizá un  par. Sin embargo me refiero a que estuve tan ocupada viviendo (léase estudiando), respirando (puf), que no me pude detener a reflexionar sobre lo que estaba viviendo. Quizá fue porque hace como tres años que no tengo diario y fue finalmente el año pasado que decidí ni comprar el cuaderno donde iba a anotar sólo enero,  porque los demás meses del año iban a ser veinticinco horas en veinte/diecinueve horas despierta.  Quizá no. Quizá no estuve queriendo ser yo últimamente, queriendo ser reflexiva, profunda, sentimental. Fueron unos tres meses que no me deje sentir, logré una  capa protectora alrededor mío que explotó en las fiestas. Y que ahora explota en cada micro segundo. La pregunta es, ¿por qué no dejarse sentir cada put* micro segundo, cada put* momento?
Clima y Años. Elijo creer que los humanos, nosotros, somos totalmente capaces de soportar la tormenta más tempestuosa, el sol más rasante y calcinante, las millas de distancias por tiempos kilométricos, las décadas sin el más mínimo contacto. Porque la vida se trata de personas, y de las relaciones que tenemos con ellas. Del amor que damos y que recibimos. De los recuerdos que armamos con cada viaje, no importa lo corto que sea. Una vez me dijeron que al leer la palma de las manos, las gitanas, se fijan en tres líneas base y que luego buscan las líneas que entrecruzan esas tres líneas de forma imperfectamente perpendicular. No es una teoría determinante, pero en mi caso, mis manos (las cuales llamo "Benjaminas" porque son tan arrugadas como Benjamin Buttom al nacer) me gusta creer que mi vida está dictada por las personas que tengo a mi alrededor (cercano y no tanto) y que por tanto, pienso dedicarles mi vida entera a ellas. Eso me hace feliz, muy. 
Supongo que así como la felicidad es una elección, también ser una persona "personal" (definida como "dedicada a las personas") o "filoantrópica" (¿existe siquiera esa palabra? Propongo que si. A la RAE, por favor!) lo es. Me parece la forma más entera de vivir la vida. Veamos cómo se me da.

Les deseo un muy "personal" año !
pd. 


jueves, marzo 7

Welcome to the New Age

Soy una chica que vive en rodete. Rodetes pequeños, rodetes altos, rodetes caídos. Muchas veces desarmados. Soy una chica que vive en rodetes, lo rodetes la concentran, la focalizan cuando escribe. Soy una chica que si está en rodete frente a vos, es porque te tiene confianza. Porque aunque soy una chica que vivo en rodetes, no me siento comoda con ellos si es que estoy frente a un chico, no me siento linda. Mi pelo es indomable y exigente, necesita tantos cuidados y no recibe ninguno. Así como su dueña. Que necesita (aunque no debería) que la cuiden tantísimo pero no recibe ese cuidado, ni cuando se lo ofrecen. Porque no se deja, no deja acercarse a los demás, porque exige, exige, como un pelo vuelto recién del verano, más rubio que nunca, más cansado, más liberado. Soy una chica que vive en rodetes, porque le gustaría que su pelo creciera cual Rapunzel, y en realidad vivir en trenzas interminables. Y dejar encima, que de esas trenzas algun príncipe paciente entrara.
Pero este año soy una chica que va a vivir en rodete, si, porque es mi forma de concentrarme. Pero también voy a vivir en trenzas, sin esperar que ningun príncipe venga a buscarme, no. Es hora de empezar a cuidarme, a mí. Y a los que me quieren. Es hora de soltarme el pelo, cuando quiera, sin importar la humedad de mi querida Buenos Aires.
Sigo manteniendo que este año nos sonríe si estamos dispuestos a sonreírle a él y a hacer las cosas bien. Suena tan fácil, pero se sabe que no lo es. Aunque creo que la clave de todo es poner voluntad. Fuerza de voluntad, pura, que el tiempo en las 24 hs del día nunca alcanza pero está en uno poder ir y lograr encajar todo en la agenda y darle a cada cosa su tiempo y consideración.
Soy una chica que vive en rodete, pero este año quiero despeinarme y mojarme. Me dijeron que "vivir" está bueno, ¿no?

martes, enero 15

Sobre un abuelo con alma de niño

Talones que eran viejos, vueltos nuevos con roces suaves. Manos que vienen y van, pero no son desesperadas. Al menos no lo son tanto como tus labios. Querer absorberte entero, para no olvidar nada. Ninguna sonrisa de costado, respiraciones incitantes, ojos semicerrados ante la cercanía y lunares. Tantos lunares que me eran incontables. Y -no se si sabías- pero me desvivo en lunares. Y en narices respingadas. Y en tus hombros y tu espalda. En tus palabras, en susurros de canciones beatlelianas, en dibujos de ojos a mano alzada. Talones que dejaron de darme verguenza, mi peso, dejo de ser molestia. Tus ojos no evaluaban -o eso quisiste hacerme creer. Y te creí. Soy ingenua, dije ser. Ser. En verano se es todo menos lo que uno es -o justamente se es todo lo que uno podría ser. Lo más importante que tenes que saber de mí, es que estoy loca. Que me vuelven aún más loca las mordidas, morder esta en mí, no lo puedo evitar. Y tu cuello es la prueba más válida de mi obsesión. Y vos la aprovechaste en una guerra. Una de esas guerras que deberían volverse mundiales y públicas, en las cuales los resultados son mejores que la diplomacía. Y la historia puede dar cuenta de ello. Un gran sabio dijo "nos escondemos para hacer el amor pero la guerra la hacemos a la luz del día", creo que me gustaría revertir esa realidad. Talones. Pegados a tus piernas. Tus manos en mi cintura. Reafirme que mi cintura puede llegar a ser el arma más letal. Y que mi cerebro es mi peor enemigo. Quiero ir a donde mis talones me lleven, más si son cerca de tus brazos y tus caricias. Quiero que te rías con mis niñerías, que hagas caras cuando te vuelvo loco -y me hago la loca. Y lo que más quiero es que sin importar a dónde termine ésto, de mi mente no se borren jamás los talones en tus manos. Conviví con el pesimismo por casi quince días y lo luché, lo luché con todas mis fuerzas. Diciéndome que lo que tiene que pasar, va a pasar; que lo que se busca, finalmente se encuentra si era realmente lo que uno estaba buscando y que uno tiene que pensar el lado positivo de todo hecho cotidiano. Para finalmente darse cuenta de que todo hecho tiene algo de positivo y algo de coherente. Aún cuando el pesimismo se haga lugar y vuelva aliado al cerebro e incluso, el corazón.
Desde mis talones y en mis propios lunares, llamo al wishful thinking a mi año, al peaceful feeling que en dos días llega, que me invada por entera. Sigo pensando lo mismo que el primer día de este año, sólo me queda aferrarme a esa creencia.

Y en cuanto tus sonrisas, tenerlas presentes como lo que fueron. Un día más de tantos.

domingo, enero 22

Fragile



Vas: allá, a lo lejos. Como atraído por una luz que te enceguece, por un misterio entre puntos suspensivos. Vas como vodka por las venas de un paciente carente de anestesia, al cual le acaban de amputar el corazón. Sino podes ver el fin, jamás conseguirás los medios; si la luz enceguece, no vale la pena seguir con el esfuerzo. Aquello me pregunto mientras vas sin ser detenido. En que escudo caes cuando se te acercan -que no todo el mundo quiere herirte. El intento fallido de un regalo navideño terminó ahora, luego de tanto, en conversaciones rusas sin ensalada como plato principal. Apretemos los aceleradores que el tiempo nos corre dijo él, quien le atemorizaba la velocidad y ella rio mentirosa. Son todas esas risas que decidiste perderte. ¿Por qué? Porque vas como el viento fúnebre de quien tasa una funeraria. Porque te vas deshaciendo entre mis uñas moradas como la arena. Porque te vas, arrastrado por el oleaje y no presentas resistencia. Vas y yo sigo acá, nada más que yo en mi vida hace falta para vivirla, el océano es la ventaja de haberte tenido, lo observo y sé que sigues ahí, en alguna parte, y que quizá algún día logres salir. Formas parte de mi porcentaje de agua, en la suavidad de mi piel y en mis manos arrugadas. El porqué te vas, sigue rondándome, pero ¿qué se le va a hacer al boomerang desobediente que se lanza independientemente de la mano que no decidió alejarlo? Allá vos con tu afán de abandonarte en tus problemas. Te tengo en mí como el recuerdo de quien fue una gran inspiración y de quien me hizo crecer. Te agradezco por la tregua brindada a mi vida. Ahora, en paz y con mis deudas pagas, me dedico a vivir, a morder la vida como a ningún otro labio, ni siquiera los tuyos, ni los del de ayer ni los que vendrán.

Hoy sonrío ante mi colorcito verano y mi olor a sol y a las nubes que quieran avecinarse.

martes, diciembre 27

even if it kills me



¿Qué tiene el verano que nos hace pensar tanto? Quizá es el tiempo libre, el tiempo ocioso. Casi como si todos los días fueran un domingo astromántico. Tengo dudas. Extraño ojos que me miran la mayoría de las veces semicerrados, y extraño también respiraciones hondas y vaivenes en el pecho de quien quiere algo y se retiene. Extraño celos no afirmados. Y códigos alterados. El verano tiene esa forma de hacer "olvidar" lo malo y sólo acordarse constantemente del aburrimiento de las horas con calor y los días de mucho sol. Tengo la banda sonora perfecta para este verano, viviendo día por día, tranquila. Quiero tranquilidad, me siento vieja como para tomar riesgos a esta altura. Quiero tranquilidad. Y anda a saber cómo te voy a mirar en dos meses. Ojala que bien, estoy cansada de lastimar aun sin quererlo pero seguir recibiendo de vuelta lo que hice, y que el karma me sonría nostálgicamente porque ya no tiene más excusas que ofrecerme. Este año voy a caminar de vuelta, cada vez que pueda. Voy a disfrutar cada viaje en colectivo que tenga, y voy a escribir, escribir mucho. Porque eso es lo que me hace feliz, y observar y escuchar a la gente a mi alrededor. Porque las palabras son gente y la gente son palabras, canciones que recuerdan y post-its en las agendas y los contornos de las pantallas.
Lo mejor del verano es cerrar los ojos, morderse los labios y dejar que el sol se impregne en nuestra piel, ese es el objetivo de mi verano.

viernes, junio 17

Del Amor & del Crecer

"Love is fragile and we're not always its best caretakers. Even the best of us make mistakes; we just muddle through and do the best we can to hope this fragile thing will survive by all odds." ~ NS.
Hoy estuve pensando todo el día, qué hace falta para que uno ame a alguien. Y no me refiero a "amar" en el sentido de tener estima, menos en el de cariño, y muchísimo menos, en el de aquellos que creen que por el sólo hecho de decir "para siempre" les va a asegurar que así realmente sea.
No. Hablo de ese amor que se siente, ese amor que te invade entero y te hace saltar el corazón con sólo un mínimo recuerdo. Ese amor que te hace parecer loco por relacionarlo con todo, que hay mil y un señales que te hacen acordar a esa persona que amas; todo para darte cuenta de que no es que el mundo está complotado contra vos (y menos tu iPod, al pasar canción tras canción aún el shuffle), sino que esa persona se volvió tu mundo.
Y si, el amor no tiene que completarte, porque eso no es amor. Al menos no hacia la otra persona. Para amar, en mi opinión, hay que estar seguro, primero de uno mismo -lo aprendí a los golpes y gracias a largas charlas de madrugada con amigas-. Pero no me refiero a ser seguro y "duro" en consecuencia, sino saber lo que uno quiere, y saber que no tiene porque depender de nadie porque para amar, hay que amarse a uno mismo. Sin llegar al extremo del egocentrísmo, claramente. Pero eso es algo más de gustos y personalidades que no tiene mucha influencia en lo que quiero decir, ni mucho menos quiero entrar en detalles de mi opinión acerca de los narsicistas (comprense un espejo).
¿Pero basta sólo eso? No.
También, para llegar a amar a alguien, hay que conocerla, y conocerla bien. No saber qué quiere estudiar, ni su signo sodíaco ni, no sé, a dónde le gusta irse de vacaciones. No, o sea, saber esas cosas no determinan nada. Quizá, es una opinión demasiado personal y que tiene demasiado que ver con como soy: detallista. Creo que conocer, significa saber donde tiene tal lunar en el cuello, cómo brillan sus ojos cuando le da el sol y cuando, cuando llueve. Saber anécdotas de cuando esa persona era chica, por más de no haber estado a su lado. Esos pequeños detalles que nos hacen lo que somos. Porque no me determina, ni a ustedes tampoco -quiero creer-, mi signo ni a dónde me gusta ir de vacaciones. Supongo que a lo que voy es que no sé puede amar a alguien sin mirarlo y saber qué le pasa, por más de que en el momento te carcomas la cabeza tratando de saber qué es, el sólo hecho de intentar ya denota que es más que "cariño" lo que hay ahí.
Y, sin darle más vueltas, también por experiencia propia, para amar hay que ser amado. No sé puede amar a alguien que no te ama, el amor no es singular, no es de uno, el amor es de a dos. Aún el propio hacía uno mismo. Requiere de tolerancia, extrema y paciencia, mucha: de ambos lados. El amor es perdonar. Porque ninguno de los dos va a ser perfecto ni mucho menos; dejar orgullos de lado y caprichos en el tacho. Amar. La palabra llena, da cosquillas en la panza si uno ama. Si te preguntan, para colmo, ¡lo negas! Porque sí, porque te volves dependiente de esa persona, pero no en el sentido de necesitarlo como un hombro cuando estás mal y como un Oscar si hiciste algo bien, sino depender de cómo está, porque es tu mundo y si hay terremotos el café se vuelca en tu mesa. Amar es depender de lo que le pasa al otro, no de su persona. Y es ahora que lo estoy entendiendo mejor.
Había dicho que amar es perdonar. Jamás fui orgullosa, me cuesta admitir mis errores pero lo general no por orgullo sino por verguenza; igualmente intenté siempre que pude contra mí misma, ir y dejar de lado mi orgullo, propio y femenino. Siempre. Soy amiga de gente que me ha hecho cosas imperdonables, o al menos, inolvidables. Me encanta escuchar y soy tan ingenua -o, como me gusta creer a mí, optimista- que voy a creerme las mil y un excusas que me puedas dar. Esa soy yo, y voy a perdonar una y otra vez, quizá no pueda evitar los comentarios hirientes -porque soy rencorosa ja, es inevitable- pero después de un tiempo se van. Yo me mando tantas cagadas diarias que me parece hipócrita no perdonar. . El amor es arriesgar, entera y completamente arriesgar y arriesgarse; a ser lastimados, decepcionados y a ser amados. Si no hay miedo, entonces no es amor. El amor es una completa contradicción, eco entre montañas, vaivén en mi cabeza. Es el sistema inmune que no funciona en una persona.
En fin, todo ésto nació de qué me puse a pensar cómo te das cuenta que una relación va a durar o no. ¿Cómo, si quiera, te das cuenta cuándo una relación va a empezar? Es increíble, y ésto me pasa por agarrar mi diario y ponerme a leer todo una y otra y otra y otra vez. Si, como tres veces y antes de ir a la facu. Soñé con tu suéter de abuelo rosa el otro día. No con vos, sino con el suéter. Ya ni tengo tu olor. Pero estoy bien, me refugio en los libros, como antes. Una vez me dieron el consejo -uno de esos filosóficos consejos del Chino- de que yo no necesitaba esforzarme más y que tenía que volver a mis bases, a mis libros y a mis horas y horas de lectura y pérdida tirada en la cama. Quizá esté volviendo y quizá me esté gustando. Si, me está gustando.

Faltan dos días y soy legal, wi.
Sólo dos, dos y me voy a sentir un poquito más mayor, más madura, más segura de quererme como soy.

domingo, enero 30

We All Complete

No sé que me invadé hoy, si será que las aguas tienen un monótono ir y venir, y tienen un azul más profundo de lo que pueden mis ojos tolerar. No sé. Será que ciertas cosas, ciertos sucesos me dan mucho de que pensar. Como soñar con alguien a quien no veo hace tanto tiempo, y extraño (o quizá no), pero que en cierta forma me marcó en tantas cosas. Con él pude aclarar mi cabeza por primera vez; con él me había decidido mi camino sin conformarme. Pero, ¿es de verdad tan malo conformarse? ¿No amar hasta la última gota de azúcar? ¿No exprimirle del todo lo dulce? Tampoco lo sé, aunque ayer y hoy lo pensé: y cómo. Que el tiempo quizá no sea suficiente, se dice que el promedio de vida del hombre es de 100 años, el otro día una señora cumplió los ciento y pico y estaba feliz. Se podría decir que ya había hecho todo lo que quedaba para hacer. Hoy me enteré que a alguien se le fue una persona tan importante como modeladora a los seis años de existir. ¿Habría realmente cumplido todo lo que se proponía en la vida? Más allá del plan que Dios tenía para él, ¿lo habría logrado? Quien no quiere ver a sus hijos crecer hasta que tengan la seguridad suficiente de independencia, quien no quiere que una amistad dure por siempre y siempre. Quien no lo quiere, que me lo diga; sería la más grande excepción que alguna vez conocí. Ver esta seguidilla de actos, me hace pensar que a veces perdemos el tiempo, que a veces no nos damos cuenta y el reloj sigue avanzando y no nos podemos quedar detenidos en un viaje de egresados, o en una muerte, o en lo que fuera. Por más lindo bonito o horrible que fuera. La vida es demasiado inesperadamente corta, y nunca vamos a saber si mañana vamos a despertar. Creo que hoy le tengo miedo a morir. Hoy le tengo miedo a morir sin besarte de vuelta, y si, seguro vas a decir que exagero, pero tengo mucho miedo de irme y no haber cumplido con todo lo que me propuse. ¡Miren si el 2012 se nos viene la tierra abajo! Sin irnos de tema, no sé si será Dios quien tiene las riendas de nuestras vidas, y lo que nosotros creemos decidir por libre albedrío, en realidad ya estaba predestinado. No sé si será el Destino quien ya nos tenga deparado que hacer, que ser y a quien amar. Pero me gustaría pensar, para calmar mis miedos ya que no tengo tus brazos, que todos logramos nuestra pequeña "misión" en el mundo. Me gustaría creer que venimos y nos vamos cuando ya no nos queda más que hacer, porque quienquiera (Dios o Destino) no nos quiere hacer perder el tiempo. Hoy me gustaría pensar que me voy a ir cuando ya este aburrida de este planeta y no tenga más collages que cortar, historias que inventar, besos que darte, abrazos que recibir, oídos que regalar, y más blabla.


Supongo que este año lo empiezo como si me hubieran dado un electroshock que me hubiera sacudido la entera espina dórsal (no tiene nada que ver que ayer me diera una patada unos cables sueltos de por ahí, eh), y estaré más filosófica, más profunda y melancólica. Pero espero que este año no me pierda nada, ni un segundo de las veinticuatro horas de cada uno de los 365 días que me deparan. Y les deseo, de toda alma, los mismo para ustedes.

pd. y les recomiendo ver "Never Let Me Go", claramente.

martes, mayo 25

Feliz Cumple Argentina

Desde la mujer vestida con el poncho y un maquillaje ~bastante, a mi pesar~ voluminoso, y su actitud de "yo quiero sentarme ahí" que se peleó con el de adelante que le mostró su carnet de discapacitado, diciendo que eso no tenía nada que ver con la "caballerosidad", en el colectivo, pasando por jugar el partido con las escarapelas y con miedo de pincharnos con el alfiler, y por tu llamado de dos minutos dieciocho, es decir escuchar tu voz, pasando por el hecho de no sé, cumplir 200 años de mi país que con lo bueno y lo malo, es un país increíble. Pasando por todo eso, creo que hoy fue un lindo 25 de Mayo, aún cuando no pude ir al obelisco a festejarlo como me hubiera gustado, como tampoco salí todos los días, pero si, fue un lindo y tranquilo fin de semana largo que lo utilice para descansar, de todo. Y sirvió.


aunque me hayas cambiado por Fito¬

domingo, febrero 28

Oficialmente estoy de vuelta

y me miraba hoy los pies bajo la ducha, y los veía tan lindos. Porque desde lejos las cosas se ven casi perfectas; el tema, ahora, es cuando te acercas demasiado. Pero si no te acercas, quizá no veas esos pequeños detalles por los cuales de lejos los ves bonitos.
Bajé del avión y el calor me abrumo de repente, digamos que estaba hundida dentro de mi buzo gap por el aire (excesivamente alto para mi gusto) acondicionado y bajar del avión con el sol pegándome en el rostro de imprevisto fue un shock. Había vuelto de mis treinta días de paz patagónica.
Y llegué a casa, y vi mi cuarto, tan mío, y tan ordenado (como nunca está realmente) y tiré todo y empecé a llamar para descubrir que nadie podía juntarse con su amiga desaparecida porque:
a. tenían que estudiar
b. estaban en un cumpleaños
y c. ya habían salido con otra persona.
Así que decidí llamar a una personita que sabía que iba a querer ir a Starbucks conmigo y me encantó saberlo porque accedió. Y le di su regalito y nos quedamos hasta tarde, tardito charlando de todo. Y me hizo bienbien hablar con ella después de taanto tiempo.
Me veo los pies ahora, de vuelta, envueltos en la oscuridad de mi cuarto (porque todos duermen, sh!) y pienso en las renovaciones que voy a hacer tanto en él como en mi vida escolar, deportiva, emocional, y bla blas. Estoy tan feliz de empezar un nuevo año y saber que quizá está vez haga las cosas bien.

viernes, enero 1

2010, intenta ser tranquilo


"Creo que voy a explotar: cual bomba atómica, radioactiva y dañiña, porque me hundo en mi propia realidad. No sé lo que quieres, y nunca lo sabré. Sólo puedo esperar a que te vuelva a ver. Quizá tu seas mi espejo, un espejo leve, así volar porque vienes y vas tantas
veces, que ya eras un boomerang.
Y me
dejas dando vueltas, como si de una montaña rusa me acabara de bajar.
Parches inundan mi alma, estoy harta de esperar. De cosechar esperanzas y a ti,
a ti no poderte olvidar.
Debe ser que
nunca vamos a concordar,
cuando tu
vienes, yo vengo, pero si voy, tu no vendrás.
Me hundo y voy a explotar: cual bomba atómica, radiactiva, no lo podras evitar. Porque iré a buscarte, no importa que no
sepa tu dirección.
Te abofetearé si es
necesario,

para llamar tu atención."

Mira lo que escribí para vos hace ya tanto tiempo que ni recuerdo, ni me acuerdo de porque no lo publiqué apenas lo escribí o de sí, si quiera lo publiqué. La verdad es que ya no importa, porque volvimos a hablar y creo que somos amigos ahora, porque sino te hablo yo, vos me hablas, diciendome cosas estúpidas pero hablándome al fin. ¿A qué llegamos? Todavía bien sabes que hay comentarios hirientes en mis ironías, y comentarios que dan a entender chamuyos en tus risas ~ay si pudiera volver a ver esa sonrisa~, sabes bien lo que pasaría, por ambas partes. Porque pudimos seguir con nuestras vidas, pero me confesaste que de mis poemas nunca te libraste, siempre los terminaste leyendo ¿y te preguntaste alguna vez por qué? No creo, pero bien que te preguntaste que hubiera pasado si juntos ahora estuvieramos, qué hubiera pasado ñomo.

Sé que muy dentro mío, nunca voy a poder amar como te ame a vos, y me duele tanto Dios. Me refugió en la fe, porque se que por algo pasan estás cosas, por algo te conocí y me conocíste, poco, mucho, algo en sí. Pero la verdad es que respiro, sigo respirando y alguien quiere sentir eso que yo respiro, pero no se si darselo porque la verdad es que ninguno otro me va a llenar como vos lo podrías haber hecho, ninguno, ninguno. Pero espero igualmente, algún día realmente olvidarte, aunque supongo que inconcientemente te vas a encargar de lo contrario, and that's life. Quisiera saber con certeza que lo voy a amar, que no lo voy a lastimar como vos a mí. Quisiera no estar tan confundida entre él y vos. Explicame como es eso de que seguís en mi mente todavía, porque de mi corazón ya lo sabía.

Dame Año Nuevo, y un corazón sin remordimientos.

Por favor.