Mostrando entradas con la etiqueta destino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta destino. Mostrar todas las entradas

domingo, abril 19

Ojos



Ventanas. Puertas. Y la luz que entra. Entra y juega con las partículas, las deja danzar en su manto. Tiende canales invisibles, tiende mareas infinitas entre los mil y un rayos de luz. La calidez desprendida genera su propio microsistema, las partículas danzan y realizan fotosíntesis, autocreándose. Recreándose. I only wanna recreate with you. Ventanas. Puertas. Se abren y dejan entrar a la luz, y a todo lo que ella atrae. Rápido, muy rápido. Antes de que la oscuridad se haga con las partículas, los mantos y mares de luz. Antes de que la oscuridad de tus parpados encierre la luz de tus ojos. Ojos. La porte de l'âme. Aquellos únicos e irrepetibles. Puertas al infinito de uno, a la luz particular que emanamos con nuestra esencia. Nuestra propia esencia. Luz que lucha por reproducirse. Por vivir. No cierres tus ojos, no dejes de mirarme. Déjate atrapar por mis ojos, déjame mirar un rato más. Un ratito más. Juguemos a ese juego, ese que juegan los niños: no pestañees. No rompas el paraíso que acaba de generar tu mirada: la luz que acaba, justo recién, de salir de tus ojos. Armaron el más perfecto camino, el más perfecto manto de luz, el más perfecto conjuro que separa aguas. La luz entra, deja danzar a las partículas en su manto, en sus canales invisibles, en sus mareas infinitas. Y vos seguís mirándome. Schöne Augen. A mi alrededor la oscuridad se esfumó del mundo, sólo siento tus ojos en los míos. Arcadia. Estoy conectada con el cielo. Las partículas me hacen cosquillas, pero no puedo, sencillamente no puedo despegarme de tus ojos. Y todo lo que ellos implican. Quisiera devorarlos como las mil páginas que alimentaron mi imaginación cuando niña. Quisiera pero sé, que ni mil millones de libros podrían hacerme sentir lo que tus ojos generan en mí. Su apertura tan natural se asemeja al nacer de un jazmín, y las partículas de luz se desligan de ellos como pétalos blancos que caen, perfumados. El Origen. La apertura de tus ojos fue una puerta para mí, entre tu cabello, enmarcados en tus cejas, perseguidos por tu barba. Chi stará guardando ora? ¿Qué palabras estarán contando ahora? ¿Qué cuentos estarán inventando? ¿Qué mentes estarán abriendo? Luz. Partículas. Sábanas. Ojos. Tus ojos fueron la puerta: la puerta a un mundo de emociones, de subibajas, de sabanas enredadas, de risas entre besos, de maquillajes corridos, de revoleos de celular. Fuiste la puerta a mí yo en rompecabezas. Fuiste el canal invisible por el cual mis partículas transcurrieron hasta converger. Fuiste las mareas infinitas que me sacudieron. Pero la calidez de mi propia fotosíntesis, mis ojos únicos e irrepetibles, la luz que mi esencia emana; todo eso y más. Lo reproduzco yo, yo me autocreo y yo me autoconstruí. Jugué con las partículas en el manto iluminado de tus ojos, jugué y salí corriendo, locamente, por la ventana. Y en ningún momento deje que mis parpados encerraran a mis ojos. A mis puertas. A mi luz, mis partículas, mi marea infinita de esencia viva y pura que ningún juego va a atrapar jamás. Ojos. Mírame. ¿Me ves?

miércoles, julio 31

De Locura, Amor y Soledad




Hoy me siento yo. Yo sola. Sola en la plenitud. Aunque quizá no sea la plenitud plenamente plena. No, sé que me falta todavía. Tengo un largo camino por recorrer, todavía el reloj no empezó a tictac-quear sobre mí. No. Nadie me corre, sólo mis deseos de un pseudo carpe diem y un miedo a la soledad. Pero que la soledad está tan desprestigiada, tan tenida con su cara peyorativa. Que la soledad sólo se piensa cuando se está en un San Valentín, sin Valentín a quien llamar. Pero estar solo, uno nunca está solo. Para empezar siempre uno se tiene a sí mismo, para continuar uno siempre tiene a sus amigos y familia. Lo cual, nos deja concluyendo que somos tal cual Aristóteles nos denominó, puros zoon politikon-es. Sólo encontramos nuestra plenitud en la sociedad y en todo lo que ella acarrea. El amor, el amor está en ellos, por más que ellos no nos besen ni nos agarren de la cintura y nos hagan sentir un refugio del cual duele escapar y al cual nadie más puede entrar. Una amiga me dijo hace unos días, que el amor para ella era un desafío. Otros creen que es un juego. Para mi el amor no es ni uno ni otro, el amor son las pequeñas cosas que hacen al todo, las partes que se dividen para volverse a encontrar. Un poema que alguna vez escuché dice algo así como “because its the halves that halve you in half” y una voz en off (totalmente seductora) en una película dice algo así como “Some people say that true lovers are one soul that is separated when it's born, and those two halfs will always yearn to find they way back together.”
Hoy me siento yo, porque por primera vez, después de tres meses (o creo que menos), no me levanté pensando en aquel chico del verano que me volvió más loca de lo común. Sentí que no había nadie en mi corazón: fuese para ampliarlo y ocupar todo mi pecho, o fuese para achicharrarlo, acurrucarlo en el lado izquierdo de mi cuerpo. No había nadie más que yo. Y se sintió extraño, por un momento, después pacífico por otro. Supongo que después de mucho tiempo, muchos malentendidos amorosos, caer y levantarme, creer haber aprendido y volver a equivocarme, puedo decir que, o me volví una experta en terminar relaciones o que maduré en esta cuestión al punto de que aprendí a recordar las pequeñas partes de cada persona que paso por mi vida. Que por algo pasaron, digo yo, decidiendo quedarse o no, decidiendo darles lugar por mi parte o no. Y ninguna fue del todo mala, ni del todo buena. No fueron perfectos (como tiendo a idealizar a la gente) pero tampoco lo fui yo. No sé. Supongo que me pegaron las dos décadas después de todo.
Creo, me gusta creer en serio, que cada uno tiene a otra persona esperando o buscando. Que como Olivera y la Maga, “andan sin buscarse pero sabiendo que andan para encontrarse”. Que no existen las medias naranjas, que cada uno es un todo en sí mismo y para sí mismo. Pero que, necesita del amor de otro para completarse y crecer. Que vivir la vida con las personas que nos rodean, nos hace mejores porque nos enseña la paciencia que requiere el crecimiento inteligente, que la pluralidad lleva a la verdad, que la vida no es una sola sino millones entrecruzadas.
Me acordé de un tatuaje que quería hacerme de chica, era la sencilla palabra que reza “Smile”, pero no era la palabra sola la razón por la cual quería tenerlo imprimido en mi cuerpo como mis montones de lunares, sino que para mí, las sonrisas son algo así como ese something que must influence life's everything. Por eso sonreí y no porque te estén filmando.

martes, enero 15

Sobre un abuelo con alma de niño

Talones que eran viejos, vueltos nuevos con roces suaves. Manos que vienen y van, pero no son desesperadas. Al menos no lo son tanto como tus labios. Querer absorberte entero, para no olvidar nada. Ninguna sonrisa de costado, respiraciones incitantes, ojos semicerrados ante la cercanía y lunares. Tantos lunares que me eran incontables. Y -no se si sabías- pero me desvivo en lunares. Y en narices respingadas. Y en tus hombros y tu espalda. En tus palabras, en susurros de canciones beatlelianas, en dibujos de ojos a mano alzada. Talones que dejaron de darme verguenza, mi peso, dejo de ser molestia. Tus ojos no evaluaban -o eso quisiste hacerme creer. Y te creí. Soy ingenua, dije ser. Ser. En verano se es todo menos lo que uno es -o justamente se es todo lo que uno podría ser. Lo más importante que tenes que saber de mí, es que estoy loca. Que me vuelven aún más loca las mordidas, morder esta en mí, no lo puedo evitar. Y tu cuello es la prueba más válida de mi obsesión. Y vos la aprovechaste en una guerra. Una de esas guerras que deberían volverse mundiales y públicas, en las cuales los resultados son mejores que la diplomacía. Y la historia puede dar cuenta de ello. Un gran sabio dijo "nos escondemos para hacer el amor pero la guerra la hacemos a la luz del día", creo que me gustaría revertir esa realidad. Talones. Pegados a tus piernas. Tus manos en mi cintura. Reafirme que mi cintura puede llegar a ser el arma más letal. Y que mi cerebro es mi peor enemigo. Quiero ir a donde mis talones me lleven, más si son cerca de tus brazos y tus caricias. Quiero que te rías con mis niñerías, que hagas caras cuando te vuelvo loco -y me hago la loca. Y lo que más quiero es que sin importar a dónde termine ésto, de mi mente no se borren jamás los talones en tus manos. Conviví con el pesimismo por casi quince días y lo luché, lo luché con todas mis fuerzas. Diciéndome que lo que tiene que pasar, va a pasar; que lo que se busca, finalmente se encuentra si era realmente lo que uno estaba buscando y que uno tiene que pensar el lado positivo de todo hecho cotidiano. Para finalmente darse cuenta de que todo hecho tiene algo de positivo y algo de coherente. Aún cuando el pesimismo se haga lugar y vuelva aliado al cerebro e incluso, el corazón.
Desde mis talones y en mis propios lunares, llamo al wishful thinking a mi año, al peaceful feeling que en dos días llega, que me invada por entera. Sigo pensando lo mismo que el primer día de este año, sólo me queda aferrarme a esa creencia.

Y en cuanto tus sonrisas, tenerlas presentes como lo que fueron. Un día más de tantos.

viernes, junio 15

"You make my heart have premature ventricular contractions"



No me sueltes, tengo miedo. No me dejes, tiraré de tus cabellos. Mis uñas se harán parte de tu espalda, mis dedos recorrerán tus venas como si estuvieran atráidos al torrente debajo de ellos. No te vayas, en serio, jamás dije algo con más seriedad que ahora. Tengo miedo, que los días se vuelvan segundos y que te pierda con sólo decir adiós. Tengo terror a verte, escalón a escalón me construí sola, me empecé a volver lo que no soy en pura esencia, lo que no es mi naturaleza. Para que vengas y aparezcas, en otoño, con mi voina y tu sonrisa de Daniel, para que vengas y desarmes, destabilices me con sólo decir "Hola".
No me sueltes, tengo miedo y no te pienso soltar. No me dejes, si vienes, te quedas y no te vas, a menos que tengas una excusa (¡al menos una!) Mis ojos pestañearan más de la cuenta, como si todo fuera un sueño y huiré de tus pestañas, mira si me enriedo. No te vayas, es sencillo. Tengo tanto tanto miedo, que tiembla mi garganta, y escribo. Pareces ser la inspiración que faltaba. Tengo terror, terror de experiencias que no quiero volver y al mismo tiempo, saberte hábil de engancharme en tu cinturón -o en sacármelo sin que pueda negarme- me haces volver a ser yo bohemia. ¿Para qué vienes? Quiero leerte y luego de años, no puedo ¿Para qué? Supongo no tenes idea del efecto contradictorio que me causas. No besaré tus labios, te lo aviso de ahora, es más fácil perderte sin que mis dientes te recuerden. Es más fácil decirte "Adiós", y no "Hola", "Te detesto" en ves de "Te extrañé", "Nunca en tu pu#$% vuelvas": "Never let me Go."

miércoles, mayo 25

aún sigo buscando en las caras de ancianos, pedazos de niños.


Dijiste: "Es comoq ue digas que digas terminar algo que no empezó,"
Si, dijiste eso. Entonces tengo dos teorías:
1. Jamás se rompió nada, porque no había nada.
2. Y en el caso de que si hubiera algo, como yo creía que había, existe el poxipol.

Estos días de mi vida se pueden resumir así.
Si queres dejar de jugar, si queres dejar de analizar estatuas, si te queres rendir, así, asi de fácil, quiero que sepas que para mi no es para nada irreal, para nada ideal, para nada utópico. Para mí acá no hay nada de libertades de por medio, no hay pájaros a volar, no es una cuestión ni de pelear ni de luchar. ¿Cómo podes pelear por algo sino estás seguro? Convencimiento, quizá, quizá sea eso a lo que voy. Seguridad. Querer y hacer, no es hablar sin actuar. Quiero que entiendas que tengo orejas de elefante, que escucho todo y lo recuerdo, sin discrimar: quiero escuchar más. De los errores se aprende, se mejora, de las crisis se sale a flote. Que ayer llovía y hoy no. Quiero que sepas que tengo la ingenua sensación de que verte, que me vieras y vernos, nos haría darnos cuenta de que no es un naufragio imposible de salvar. Después de todo a Robinson Crusoe lo salvaron, ¿no? Quiero que sepas; porque, acá si va una pregunta: ¿sabes con que color te miran mis ojos, con que fuerza palpita esto adentro mío y como se me eriza la piel? Quiero que sepas todo eso y más.

Y, también, que en ningún momento pare de esperarte.
Ni lo pienso hacer ahora.

No puedo subirme al escenario sin tenerte de público.
pd. quédate con la cinta -porque jamás fue mi intención atarte.-

viernes, enero 8

Oh please take a ticket to ride.



Y la gota seguía cayendo por mi brazo, y me la quedé mirando.
Tomorrow never, tomorrow never, tomorrow never it's a perfect day. Tomorrow never, tomorrow never, tomorrow never it's a perfect day.
Apoyada, como estaba, contra la ventana abierta del colectivo, podía ver todo desde dos perspectivas: desde la suciedad y la otra, desde la realidad.
Habían veces en las que la realidad era tan iluminada, el sol brillaba tan fuerte que los ojos dolían, entonces prefería ver a través de la suciedad de esas ventanas.
Don't be so shy, you get me high. Everything shines, it's all so so fine. Wouldn'it be nice to walk on a white side tonight, tonight? Oh please take a ticket to ride.
O también a veces sucedía que en la realidad, gotas caían desde el cielo, lágrimas de ángeles, entonces la ventana estaba cerrada, entonces obligada ya, no podía optar entre la realidad y la suciedad. Me limitaba a escuchar las canciones predestinadas por mi iPod.

El caso de hoy era particular, decidí dejar por completo la ventana abierta, y mirar la luz.
Tomorrow never, tomorrow never, tomorrow never it's a perfect day. Tomorrow never, tomorrow never, tomorrow never it's a perfect day.
Aunque el viento me despeinara y en minutos me encontrará con él, no me importaba. Porque él me quería como yo era, así de despeinada, o desarreglada o completamente desquiciada.
Decidí dejar la ventana abierta de par en par, porque el colectivo iba justo en tiempo, no estaba atrasada ni adelantada a la hora de encuentro, llegaba con los minutos del relój en armonía. Tic toc, otro segundo.

La vida siguió, el planeta siguió dando vueltas, otros 365 días pasaron, y aquí me tienes nuevamente, escuchándote. Porque quiero, por libre voluntad.

Mi pelo despeinado cae sobre mis rodillas ahora, estoy encorbada sobe el lapiz y el papel, e intento dibujar su rostro, pero seguro terminaré recordando el tuyo, ya estoy acostumbrada. Quiero amarlo, y que el tiempo, y las plumas, y las olas me hagan olvidarte. Why don't you find? You'll must have it soon, I had a dream, it can't be wrong: It's a perfect day, tomorrow never knows: it's now or never. I'm your lady rose. Hoy quiero olvidar esa parte de mí, esa que me recuerda a ti, quiero que desaparezcas físicamente, incluso. Quiero que ese amarte desaparezca porque no vale la pena, porque como amigo sos más que suficiente, y te quiero así.

Tomorrow never, tomorrow never, tomorrow never it's a perfect day. Tomorrow never, tomorrow never, tomorrow never it's a perfect day.

lunes, enero 4

Voilà!



Y quiero perderme en tu piel y cintura, y así dulcemente ceder ante lo inevitable ~porque ambos lo sabemos~. Que no hay marcha atrás, pie en el cemento húmedo, huella imposible de borrar. Ay, si supieras, que no hay marcha atrás.

viernes, enero 1

2010, intenta ser tranquilo


"Creo que voy a explotar: cual bomba atómica, radioactiva y dañiña, porque me hundo en mi propia realidad. No sé lo que quieres, y nunca lo sabré. Sólo puedo esperar a que te vuelva a ver. Quizá tu seas mi espejo, un espejo leve, así volar porque vienes y vas tantas
veces, que ya eras un boomerang.
Y me
dejas dando vueltas, como si de una montaña rusa me acabara de bajar.
Parches inundan mi alma, estoy harta de esperar. De cosechar esperanzas y a ti,
a ti no poderte olvidar.
Debe ser que
nunca vamos a concordar,
cuando tu
vienes, yo vengo, pero si voy, tu no vendrás.
Me hundo y voy a explotar: cual bomba atómica, radiactiva, no lo podras evitar. Porque iré a buscarte, no importa que no
sepa tu dirección.
Te abofetearé si es
necesario,

para llamar tu atención."

Mira lo que escribí para vos hace ya tanto tiempo que ni recuerdo, ni me acuerdo de porque no lo publiqué apenas lo escribí o de sí, si quiera lo publiqué. La verdad es que ya no importa, porque volvimos a hablar y creo que somos amigos ahora, porque sino te hablo yo, vos me hablas, diciendome cosas estúpidas pero hablándome al fin. ¿A qué llegamos? Todavía bien sabes que hay comentarios hirientes en mis ironías, y comentarios que dan a entender chamuyos en tus risas ~ay si pudiera volver a ver esa sonrisa~, sabes bien lo que pasaría, por ambas partes. Porque pudimos seguir con nuestras vidas, pero me confesaste que de mis poemas nunca te libraste, siempre los terminaste leyendo ¿y te preguntaste alguna vez por qué? No creo, pero bien que te preguntaste que hubiera pasado si juntos ahora estuvieramos, qué hubiera pasado ñomo.

Sé que muy dentro mío, nunca voy a poder amar como te ame a vos, y me duele tanto Dios. Me refugió en la fe, porque se que por algo pasan estás cosas, por algo te conocí y me conocíste, poco, mucho, algo en sí. Pero la verdad es que respiro, sigo respirando y alguien quiere sentir eso que yo respiro, pero no se si darselo porque la verdad es que ninguno otro me va a llenar como vos lo podrías haber hecho, ninguno, ninguno. Pero espero igualmente, algún día realmente olvidarte, aunque supongo que inconcientemente te vas a encargar de lo contrario, and that's life. Quisiera saber con certeza que lo voy a amar, que no lo voy a lastimar como vos a mí. Quisiera no estar tan confundida entre él y vos. Explicame como es eso de que seguís en mi mente todavía, porque de mi corazón ya lo sabía.

Dame Año Nuevo, y un corazón sin remordimientos.

Por favor.

jueves, diciembre 10

domingo, noviembre 29

He Found Me


Otra vez, de vuelta, again. Una altra volta. No lo puedo entender, porque me sigue pasando, una segunda vez, second time, increible. Sigo respirando, sisi, sigo respirando. ¿Pero de qué me sirve respirar? Si respiro cada gota de aire, cada segundo que pasa, lento y denso, ya no le encuentro sentido. No tengo motivo ni ganas de hacer nada, todo me duele, y el vacio dentro de mi duele profundo, y me siento estúpida, completamente idiota por creer que está vez iba a ser diferente.
En cambio fue peor.
Sentí que se habría esa vieja herida, ¿entendes? Porque yo no. Dos veces en un año eligieron otra antes que yo, y sigo sin encontrarle razón. Llámame engreída, o creída o lo que quieras, pero no puede ser que dos veces en un año yo sea a la que dejan de lado, sola y sin saber a donde ir. Está vez fue diferente a la tuya, fue completamente diferente, pero se sintió peor. Está vez deje de lado a muchos otros, increíble si, pero habían otros y los deje porque me él me gusto enserio. Y ahora me encuentro acá escribiéndote esto a vos, y no me preguntes por qué porque tampoco lo sé. Sólo se que cuando él me lo decía sentía como punto a punto se empezaban a salir los millones de puntos con los que tuve que coser mi corazón cuando te fuiste, y dolía, dolía y seguía doliendo. Y ayer, en el medio de mi melancolía infinita, vi esa película que dijiste ibas a ver conmigo, y que hasta ayer, creía que estaba maldecida por el hecho de que por a o por b no podía ver, y yo creía que era el destino. Vi Across The Universe sola, en mi cama, y con fiebre. Fiebre. Fiebre de amor? No se, pero ayer me sentía tan mal, el cuerpo caído, la voz sin sonido, increíble lo que él y tu recuerdo me pudieron hacer.
Hace meses que no me acordaba de vos, y hace un par de semanas que vi una foto en mi fotolog y vi una carta que te había hecho por tu cumpleaños, si, te hice una carta, aunque dudo que la hayas leído o si quiera encontrado. Ya no te extraño, decía, y es la verdad, debe ser que te fuiste tantas veces, que ya me acostumbré. Igual ahora está todo bien, hace más de medio año que no escribo pensando en vos; y hace un mes que escribía sólo para él.
Y él se fue.
Y me sigo preguntando porque te escribo esto que probablemente no vas a leer, porque nunca revisas los mails, pero no se, siento que si lo escribo, quiza lo pueda de ver asimilar, porque puedo mencionarlo a él todavía como si nada más hubiera sido una pesadilla. En cambio, si te nombro en vos alta, las chicas me miran extrañadas, mi mejor amigo me mira y se prepara para abrazarme a la mínima humedad entre mis pestañas. Yo los miro y sonrio, tranquila porque ya está. Como vos habías dicho, iban a ver muchos después de vos. El tema es que yo creía que iban a ser para mejor, no para hacerme sentir aún más rechazada que de lo normal.
Después de vos me costó terriblemente confiar en otro chico, y si antes era difícil, no te das una idea de lo que tenían que remar y practicamente hacían canotaje los chicos que lograban conseguir algo. Pero él, él lo hizo ver tan fácil, y fue como ver una luz, cuando subís las persianas, o cuando hay un rayo que te da en el medio de la cara cuando queres dormir en la clase; o cuando no sé, estaba nublado y sale el sol. Y ahora escribo esto y llueve, llueve.
Él se hizo lugar, y te juro que creí que me iba a hacer olvidar de vos por completo pero no, sos medio imposible de borrar ja, eso también teniendo en cuenta de que él se fue mucho antes de lo que yo esperaba. Se fue, se decidió por otro camino y lo peor es que no se, me vengo a enterar ahora que cuando yo estaba mal (porque si, el sin-tacto de este chico me lo dijo este viernes, 3 am en un boliche), fue a pedirle a una amiga que le pegara una cachetada por mi. Para mi estaba en pedo, pero Cami, Cami sólo quería molerlo a piñas ja. Seguro te acordas de Cami, también.
¿Y te acordas de mí?
¿De la loca Azul, la que reía todo el tiempo, que quería cantar y no se animaba y que cuando lo hacía (oh por dios) rompía vidrios? ¿De la loca que te amo desde los diez? De esa loca que la volvías aún más loca "que una foca", Dios esa rima no me la voy a poder sacar nunca jaja. ¿De esa chica que te la encontraste en un Cult desencontrado y que te causo mil y un problemas? Creo que nunca te di una muy buena imagen, pero quiero que sepas que no me arrepiento de nada, ni de ese beso, ni nada. Nada, nada, nada. Y que tampoco te odio, quiero que sepas que quizá me olvide de vos en un tiempo, necesito irme, sólo quedan dos meses y me voy a brc, sola, tranquila para pensar. Ya no te odio, ni te extraño, pero seguro que si te veo, puff, pocas revoluciones me vas a dar, como siempre me pasa.
Ay Nano, ¿es que no puedo tener una sana y tranquila relación? ¿Es que no puedo enamorarme justa y oportuna, de alguien que sea recíproco? Ya no se si es karma, destino o qué. Sólo sé que necesitaba escribirte esto y no se, que lo leyeras alguna vez, hoy, o cuando abrieras tu casilla de mail, no sé. Escribirte, y que leyeras.

No te pido que contestes, aunque si queres, no te lo prohibo tampoco.
Sólo no se, leelo.

blu,

martes, noviembre 3

Quedate


Me dicen hippie y no entiendo porqué. Sencillamente no hay razón de ser. Hay tantas cosas que yo no le encuentro porqués y da veultas en mi cabeza como montaña rusa; todo está al revés. Camino, mis pies deslizados en las baldosas. Quizá me caiga, quizá me de en la cabeza, otra vez. Me enamoro de lo que sea, que camine y hable, con ojos verdes y siempre salgo, corazón roto; Ay, rutina, da el reloj al tornar las seis. Descubrí hoy una isla desierta en el fin del mundo hable de filosofía con un sordomudo. Y observe, que en el mundo no había cielo ni cascabeles y las víboras solas, serpenteaban hacía el mar. Hoy mi mundo volvió a brillar: Tú abrés las persianas de mi pequeño apartamento, haciendo que mis mañanas tengan menos malhumor. Tú, sólo tú descifras en mí, mis caídas de ojos, mis ironías y mis verdades serás tú, acaso ese Edward Cullen, del que yo tanto esperé, finalmente me encontraste y yo ni siquiera te busqué. Ahora sólo quedate. Sugiero un menú a puro chocolate, con un toque de crema y de café. Al igual que tus ojos sin pigmento, a veces me pregunto cuándo me dirás "Cállate". Tienes la paciencia de un reloj, sin necesidad de darle cuerda más que un beso o dos, me gustas tanto que te odio y me odio por odiarte también. Tiro tus ropas por la ventana y hasta tu guitarra pero todavía no comprás el boleto de tren. Exploto el globo que haces con tu chicle y en vez de maldecir, vas y me abrazas cerca. Susurrando canciones al oído sin autor ni música. Quiero entenderte! Meterme en una nave espacial dentro de tu mente y no salir hasta enter cada hemisferio de ti, tan demente. Tú abrés las persianas de mi pequeño apartamento, haciendo que mis mañanas tengan menos malhumor. Tú, sólo tú descifras en mí, mis caídas de ojos, mis ironías y mis verdades serás tú, acaso ese Edward Cullen, del que yo tanto esperé, finalmente me encontraste y yo ni siquiera te busqué. Ahora no necesito pedirte que te quedes. Rodearte como un pulpo, mil brazos como cadenas alrededor de ti por siempre atado a mí, seré tu condena y tú me harás feliz. Aunque, quizá este siendo egoísta, y tú no quieras ese camino seguir. O quizá este sea nuestro destino y finalmente, el amor llegó a mí.