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sábado, julio 31

in case of asteroids



Te volví a soñar, ay si. Y me desperté y te vi, no se si eran imágenes del sueño o de vos en realidad. Anda a saber si va a pasar de verdad. Soñé que nos sentabamos al sol y que como me daba en el rostro, yo cerraba los ojos, entonces no te veía pero te escuchaba, y cada vez que los volvía a abrir te me acercabas más y más, hasta que te tenía en frente y murmurabas palabras que no puedo recordar a la perfección porque me quedé perdida en tus cachetes, tus mejillas rojas. Sé que algunas de esas palabras olían a celos y que yo te preguntaba si eso era lo que ocurría; y sucedió, lo dijiste. Te reitero, anda a saber si pasa y sucede de verdad. Me admitías que te estabas volviendo loco de celos y yo ni sabía porque, aunque mi inconciente en el sueño sí: por este chico, este indie rokker que conocí con el que si bien no pasó nada, ambos dos nos quedamos con todas las ganas. Y no sé qué es peor. Es decir, soñé que te ponías celoso y que antes de que yo pudiera objetar me dabas un beso y otro, y otro y otro. Y yo desperté con el sol que me rajaba la cara, que me hacía sonreír y me hacía darme cuenta de que yo estaba acá y vos allá y que mi sueño no podría haber sucedido ni en un millón de años luz, ni kilometros, ni noches. Ni días. Me mandaste un mensaje el otro día, y te lo contesté tan tarde. Se me pasó, perdón, pero el hecho es que no contestaste más, y no sé nada de vos desde el lunes. Y no sé porque, en circunstancias normales no te hubiera extrañado tanto como ahora lo hago, pero los kilometros tienen efectos en mí que no puedo expresar con tanta claridad, digamos que no puedo verte cuando se me da la gana o llamarte y pedirte que me rescates como (aunque poco) hiciste alguna vez. Supongo que mi cabello no es tan largo, y mi trenza para nada extensa para llegar a Buenos Aires y que vos puedas subir a Bariloche y liberarme de mi cuento de hadas donde soy Rapunzel y vos, buscate en wikipedia como se llamaba el príncipe de Rapunzel. Ay, te soñé y te extraño.

y hoy nevó.

martes, junio 15

abuelo y ciega


los dedos deambulan

alrededor del ombligo:

no encuentran más pérfido enigma

que su altivez.

Y revoloteando va la flecha

sin ningún prestigio de certeza,

vagabundea entre las nupcias inexorables

del ayer.

domingo, junio 6

jill is so damn lucky

but it's okay, I'm on my way.-

- ¡Es que no coordinamos!

- Podemos seguir intentando, entonces..

pd. Feliz cumple Ori(:

domingo, mayo 16

leave me with some kind of proof is not a dream



Creo que todo fue un sueño. El automóvil, la ciudad, el primer mundo, los pañuelos nefastos, las luces multicolores y brillantes, la noche e t e r n a, los rociadores, la plaza en penumbra, la música de la buena, dear prudence, las risas, tu mirada, "estás diferente", las confesiones, el césped húmedo, indie rokker mío, el futuro, las ideologías, la gauchilla, taquicardia, respiraciones, estoy loca pero de esas locas sin explicación, and it feels like love love love, it feels like someone's missing, tus ojos, el frío ¡ay que frío!, los sueños, la miopía, la verdad, la mentira, lo que se escondió, lo que se duda, miedo, amor, historias paralelas, problemáticas sin resolver, preocupación, caricias, el celular rotó, el macdonalds sin frappé, tu perfume, tus labios, mis ganas locas de besarlo, orgullo femenino, amor platónico, te extrañaba.



Gracias también a Lady S. por el premio bonito(:

Y se lo paso a: Paula et chocolat, la ladrona de los besos, enrojecerse y lucy in the sky.

domingo, marzo 7

mosquitos molestos






El "asadito" se transformó en asado a medida que más leñase agregaba, más cenizas se removían y aún más llamas danzaban sobre las rejillas.


Una noche de verano, el último sábadoantes del comienzo de clases. Y el gato negro de ojos amarillos que ronroneaba entre las piernas, y la luna, del mismo color que esos ojos felinos, nueva, en lo alto, escoltada por su séquito de estrellas y su reflejo enamorado en el agua inmóvil de la piscina.


Los mosquitos molestos y el olor intenso a Raid se confundían con los primeros chorizos y las primeras carnes en cocinarse. Botella tras botella de cerveza se destapaban y alguno que otro fernet también.


Ella tenía puesta una sandalia y la otra la tenía él.


Ella tenía mitad de la pierna sumergida en el agua congelada y él su pierna acariciada por el cálido roce del felino que se confundía entre la noche.


Ella cantaba junto a los acordes de su amigo y él destapaba otra cerveza.


Ella sonreía y él la miraba.





Los besos con sabor a cerveza, las noches eternas y los amaneceres únicos, las miradas de reojo, las sambullidas con el mejor vestido puesto y perder el iTouch en el fondo de la piscina porque ella resurge de entre el reflejo lunar a pocos centímetros del rostro de él, los amores de verano, las canciones inventadas, los karaokes acústicos, el ronroneo de los felinos, los fernet olvidados, las fiestas en casas (sin adultos "responsables"), no tener qué hacer y sin embargo, no aburrirse; volver con las valijas llenas de arena, los mensajes telefónicos inesperados y en sí, todo aquello que logra crear un verano típico adolescente.





Comer el asado y beberse hasta el último sorbo del alcohol y terminar, todos vestidos, en la piscina. Donde los secretos mejor guardados salen a la luz.


Donde los amores platónicos se vuelven reales como el mundo y el universo que lo rodea. Donde no existe la promiscuidad sino el explorar porque la curiosidad se multiplica con el alcohol en las venas.


Pero los adultos no entienden, no sucede como en las películas que al final aceptan esa relación prohibida y tan rebelde para la sociedad.





Porque las noches de verano son mágicas.


Y esas sonrisas y los shorts mojados y el buzo grande, de largas mangas de él y aún así, ella entre sus brazos. Sentir su perfume... y dejarse ruborizar y sonreír porque los amores de verano son inolvidables. Suelen ser el comienzo de algo nuevo o el final de algo viejo. Suelen siempre terminar en finales abiertos.





Promesas sin reflexionar, "por siempre", un "te amo" que no tiene fundamentos ni bases, la piel a la luz y también a la oscuridad. En el verano y bajo el baño de luz lunar es cuando nos sentimos más lindas, ¿o no? Cuando el velo de la noche nos cubre, y nos sentimos libres.





Y ella tenía puesta una sandalia y la otra la tenía él.


Ella tenía una pierna flexionada sobre una pierna estirada de él. Del gato no había rastro.


Ella sentía la humedad del césped pegársele al buzo, que aunque llevaba puesto, olía a él, y en su espalda también, alrededor las manos de él. De la cerveza no tampoco había rastro.


Ella sonreía y él la besaba.





Ay, los besos con sabor a cerveza, y en si, todo aquello que logra crear un verano típico adolescente.






Nota: Aconsejo leerlo, con las siguientes tres canciones: Te amo así, de
David Bolzoni; When the wind blows, de All American Rejects; y Two is better
than one, de Boys Like Girls.

sábado, mayo 16

Hoy, hay palabras que puedo descartar. Tales como:


Yo no te necesito hoy. Volví a usar ese pañuelo en el cuello y la muñeca esta mañana, otra vez. Y ahora me encuentras, aquí sentada contándotelo. No escribo en inglés porque sino no me habrías de entender, y yo quiero todo decirtelo. He seguido caminando, antes de cruzar la calle, miro lado a lado: pero autos no vienen. Y la luz está en verde. No encuentro razones para morir hoy. Hoy no me deprimes más, porque me enseñaste a amar; a amar como a nadie, a dejarme hechizar, y encadenar. Esclava te sigo, indie rokker mío; ten compasión. Lavo los platos de martes a jueves, hago mi cama los domingos; me lavo dos veces el pelo y gasto agua en vano, ya que tú no vas a mirarlo. Pero igual soy feliz; soy feliz sin ti, ni tu voz de marfil, que me eriza la piel y me inscita a decir... Lo que de nadie más voy a poder decir. Yo no miento, yo no tomo. Yo no como brocolí ni esparrágos; yo no te odio, y no te siento. Ya que lejos, lejos te has ido, y no sabes, no, no sabes cuánto yo te extraño. Hoy yo no me deprimo más, porque sé que me enseñaste a amar; a amar como a nadie, a entregarme y confiar, y así me encadenaste: suaves duras cadenas a mi corazón.. Algo me dice que la llave alguien se la comió. Y en la biopsia de esa persona no salió. Vuelve a mí por favor, o quizá yo vuelva a ti. Como amiga salvadora de los dos, ya que llave llevo aquí. Yo no te necesito hoy.