miércoles, mayo 25

aún sigo buscando en las caras de ancianos, pedazos de niños.


Dijiste: "Es comoq ue digas que digas terminar algo que no empezó,"
Si, dijiste eso. Entonces tengo dos teorías:
1. Jamás se rompió nada, porque no había nada.
2. Y en el caso de que si hubiera algo, como yo creía que había, existe el poxipol.

Estos días de mi vida se pueden resumir así.
Si queres dejar de jugar, si queres dejar de analizar estatuas, si te queres rendir, así, asi de fácil, quiero que sepas que para mi no es para nada irreal, para nada ideal, para nada utópico. Para mí acá no hay nada de libertades de por medio, no hay pájaros a volar, no es una cuestión ni de pelear ni de luchar. ¿Cómo podes pelear por algo sino estás seguro? Convencimiento, quizá, quizá sea eso a lo que voy. Seguridad. Querer y hacer, no es hablar sin actuar. Quiero que entiendas que tengo orejas de elefante, que escucho todo y lo recuerdo, sin discrimar: quiero escuchar más. De los errores se aprende, se mejora, de las crisis se sale a flote. Que ayer llovía y hoy no. Quiero que sepas que tengo la ingenua sensación de que verte, que me vieras y vernos, nos haría darnos cuenta de que no es un naufragio imposible de salvar. Después de todo a Robinson Crusoe lo salvaron, ¿no? Quiero que sepas; porque, acá si va una pregunta: ¿sabes con que color te miran mis ojos, con que fuerza palpita esto adentro mío y como se me eriza la piel? Quiero que sepas todo eso y más.

Y, también, que en ningún momento pare de esperarte.
Ni lo pienso hacer ahora.

No puedo subirme al escenario sin tenerte de público.
pd. quédate con la cinta -porque jamás fue mi intención atarte.-

2 comentarios:

Cuentos de una gossip girl dijo...

Que bonita declaración de intenciones (?) Me ha gustado mucho! :)

Besitos!!

Miqui Brightside dijo...

qué bonito
me gusta me gusta :)