domingo, diciembre 12

fijada a la pared

Me mudo, ¿sabían? Y no sé porqué pintar paredes de mi nueva casa hoy, me sacó varias sonrisas (como la que tengo justo ahora). Nada tiene que ver con que estoy comiendo helado, que dicho sea de paso, tengo antojo desde el viernes. Finalmente, estoy de vacaciones, sin responsabilidad alguna salvo las autopropuestas (que, obviamente, son millones).

Hablé con una amiga que no veía hace mucho el viernes, y de las varias cosas que puedo destacar de ese almuerzo lluvioso (entre ellas que la extrañaba muchísimo y que comer en Cañitas es más barato que en Mc. Donalds) es algo que ella me dijo. Algo así como que de vez en cuando, uno tiene que preguntarse a sí mismo si las cosas que hacen le retribuyen algo a su persona. Y sino, dejar de hacerlas. No voy a explicar el porqué ni el origen de donde salió esa tan asombrosa reflexión, pero si voy a decir qué me hizo pensar.

Me hizo darme cuenta de que no sólo se aplica a las cosas que hacemos, sino también las personas. Y creo que últimamente vengo dándome cuenta de esas personitas que importan, porqué me fijo tanto en los pequeños detallitos, que es increible a veces. Y quien voy a recalcar entre todas esas personas, sos vos, ja (tan obvia). Me hacías tan bien, y lo seguís haciendo, en tus manías de no dejarme lavar los platos, en tus intentos de hacerme reír cuando me dejo hundir por mí misma, en tus intentos de entenderme cuando ni yo me entiendo (y que eso sucede a menudo), en tu tacita de elefante que me alegra todas las mañanas, en tus marcadores que hacen prolijo mi diario (y que todavía no pude contarte y que cuando lo haga voy a derretirme despacito, y morir en cada detalle de cómo te conocí, porque nunca pensé que ibas a llegar a ser algo tan importante). El otro día encontré el boleto de subte de la primera vez que salimos, y se me vino la imagen de Plaza Italia a la cabeza, y el subte se me vuelve rubí "tu aliento carmesí, tu flor de liz junto a mi boca, fumar de tu rubí, quererte así, beberte a gotas". Hoy estoy hablando de amor. Y no puedo esperar a verte, porque después te me vas a ir y voy a extrañar demasiado esconderme en vos.

Así que acá estoy, renovando blogs, empacando cosas y mirando mi diario que espera ser contado. El 2010 se va deshaciendo en desenlaces, esperemos que sean felices, ¿no?






pd. Gracias a La Chica de los cuentos de una gossip girl, por el premio (: No tengo 5 secretos, pero si a cinco personitas a quien dedicárselo: S, enrojecerse, Dara Scully, La pasamos bien&nos portamos mal & Michelle Durán.

9 comentarios:

El Drac dijo...

Síííí, tanta ilusión y romanticismo merece un final de cuento. Un beso

S dijo...

Gracias por tus palabras y por el premio, que me enorgullece infinito.
A mí me encanta mudarme, solo que no lo hago a menudo. Me encanta mudarme de todo, de casa, de corazón, de sentimientos...
(L)

niña azulada dijo...

Nunca me he mudado, pero he vivido la experiencia de cambiar todotodo de una casa, que es lo más parecido a mudarse ¿no?. Lo mejor fue arrancar los papeles de pared ¡Qué libertad! Un besito.

enrojecerse dijo...

eres un amor:)
gracias boniiiiiita

inconscientecolectivo dijo...

mucha onda tu blog!
me gusta este y lo que tache en mi diario...sigo ambos!
q andes bien...

Dara Scully dijo...

(dice mi elefante que te manda galletas de coco a cambio)

¡y risa!

Miqui Brightside dijo...

me gusta tu cabecera :)

Jane! dijo...

hola blue. dropping by

Cuentos de una gossip girl dijo...

Ooh! Que monada de entrada, desprende ternura!!

Heheheh A mi tambien me encanta pintar las paredes asi que entiendo tu sonrisa! ^_^

Besotes!!