jueves, marzo 3

Todos quieren que me vuelva Independiente



Hace tanto no escribo lindo, hace tanto que no puedo hacer que las palabras se lleven consigo mismas con la armonía que tanto ansío alcanzar cada vez que me viene la inspiración. Estos son los momentos que yo me pongo canciones suaves, y dejo que las lágrimas se acumulen en los ojos, pero no quiero dejarlas salir. Entonces abro los ojos, bien grande para que las lágrimas no caígan y encima, se disimulen entre mi iris. Y entre tanto sentimiento, tengo un vacío en la boca del estómago, y ya no puedo esconderme atrás de "No me importa"s desinterezados, ya no puedo esconder detrás de ironías y sarcasmos, porque más que nunca en mi vida quiero saber lo que va a pasar. Y ni siquiera tengo días para poder contar cuándo va a pasar, qué va a pasar y la incertidumbre me esta desintegrando célula a célula, y la piel siento que cae, y me duele, porque es como que poco a poco las capas van cayendo, y ya no soy tan fuerte como creía, y necesito, necesito me cuiden. No quiero ser independiente, cambiaría todo por verte ahora y que me dijeras que no va a pasar nada, y que vamos a seguir juntos. ¿Estábamos juntos? Nunca te pregunté jamás nada, nunca te cuestioné nada, y ahora me siento tan porquería porque siento que yo me porté mal, no sé, y es horrible, porque si hice algo mal tenes que decirmelo, no calles palabras que en el momento apropiado son la salvación perfecta para alguien en picada libre. Tengo el corazón hecho trizas, y lo intenté remendar, y creí que vos quizá podías ayudarme en eso. Pero encima, ahora, tengo contadas exactamente las veces que nos vimos en mi diario, ¿sabías? Nos conocemos hace siete meses, mañana van a ser siete meses de cuando salimos por primera y nos vimos, sólo, 12 veces en nuestras vida. Doce. Y ayer hablaba con un amigo y me dijo que son demasiado pocas veces para construír la confianza necesaria que requiere una relación, pero yo no le creí, porque nos habíamos visto tan poco pero hablabamos tanto, que me encantaba ver qué iba a aprender de vos cada día. No te quiero perder, no quiero.
Y es exactamente lo mismo de siempre, que te extraño hasta por las pupilas. Perdón por maquinarme y no saber esperar.

2 comentarios:

Tato dijo...

Tuve mi época en que extrañaba a alguien a quien había visto una sola vez en mi vida y con quien ni siquiera había tenido la oportunidad de intercambiar palabras, a pesar de eso nos "conocimos" por internet (es medio un lío de explicar), y yo sentía que tenía la hiper-confianza en esa persona (más que en muchas que conozco y que veo todos los días), así como me sentía acompañado a pesar de no ser realmente así, a pesar de vagar solo por las calles el simple recuerdo de su sonrisa me hacía sentir bien... me hizo acordar tu entrada jaja. Un saludo amiga de Vere!

Fausto dijo...

Me alegro que hayas leido el libro de rilke. Es importantisimo en la historia de mi vida, podria confezar.

Hoy con este post. Te lo volveria a recomendar. Sobre todo la carta que habla sobre la soledad.

Saludos.